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“Rutina de cordada”: Sobreviviendo al COVID-19

By March 30, 2020 April 1st, 2020 No Comments

[Crédito de la foto: Cámara de combate de las fuerzas armadas canadienses]

En una crisis, cobra gran validez el ser capaz de mantener los procesos normales bajo estrés. Seguir haciendo las cosas fáciles para ahorrar capacidad (física, mental, emocional, de recursos, financiera, etc.) para lidiar con los aspectos imprevistos, excepcionales y severos de una crisis. Este es uno de los muchos enfoques que las personas resilentes, los equipos de trabajo y las organizaciones adoptan durante una situación de caos (o incertidumbre). 

La “rutina de cordada” es un término utilizado en camping y montañismo. En el Ejército de Chile, lo usamos para referirnos a la mínima organización militar para el entrenamiento, ejercicio y operaciones en montaña, actividades donde se vive en pequeños equipos, dentro de carpas de campaña o refugios para 3 personas. Su significado refiere y trasciende a todas las actividades repetitivas que se realizan individual y colectivamente para sobrevivir a los 

2 elementos del medio, y garantizar el cumplimiento de la misión, mientras se vive muy cerca en un espacio reducido (carpa de montaña). Proporciona trabajo decidido a cada miembro del equipo y establece las reglas básicas para vivir juntos. Esto asegura que nadie caiga en un estado de aburrimiento, que el trabajo se realice de una manera que permita a todos contribuir al éxito del grupo y que todos puedan vivir juntos. Todas estas cosas ayudan a mantener la moral, que es el mayor activo durante los tiempos de dificultad. 

Para utilizarlo en la emergencia actual, debemos identificar inicialmente nuestra misión de hoy: “aplanar la curva“, trabajando desde casa y promulgando medidas de distanciamiento social. Esto cambiará la vida de muchas personas, afectará las libertades personales dadas por sentado y requerirá un nivel de disciplina individual y social que generalmente se evidencia cuando se está en pie de guerra nacional. Como aquella cita viral en las redes sociales que nos recuerda que “nuestros tatarabuelos fueron llamados a la guerra”, hoy estamos llamados a sentarnos en un sofá. 

A continuación se muestra la rutina de cordada de una familia. En algunos casos, las actividades son subrutinas. Está organizada en 2 columnas: Descripción de las actividades y Justificación, para que se comprenda por qué cada actividad es importante.

RUTINA DE CORDADA COVID-19

DESCRIPCIÓN JUSTIFICACIÓN
Rutina matinal
– Levantarse (no más allá de las

08:30).

Un tiempo establecido mantiene la rutina. No

estamos de vacaciones. Sobrevivir a esta

pandemia como familia y aplanar la curva es

nuestro trabajo (MISIÓN).

– Hacer la cama. Comience el día completando una tarea que

refuerza el orden e higiene básicos.

– Aseo personal y del hogar. Parte normal de cualquier día y refuerza la limpieza personal y del medio donde vivo.
– Tomar y registrar la temperatura. Basado en experiencias sirviendo en el extranjero

(Haití durante 1 año). El registro de una “línea de

base” o temperatura estándar de normalidad,

permite una identificación y reacción más rápida en

caso de desarrollar fiebre, un síntoma potencial.

– Desayune y en lo posible tome

vitaminas obligatorias de refuerzo

inmunológico (C, D, zinc, etc.)

Una nutrición adecuada refuerza las defensas de

nuestro cuerpo contra las enfermedades. Esto

parece especialmente cierto con COVID-19.

Reunión matinal diaria (09:00). Proporciona un lugar diario para compartir

información en familia y disipar rumores sobre: la situación a nivel global y local, lo que estamos haciendo como familia, los problemas de coordinación y cualquier tarea que necesite ser realizada asignando responsabilidades. El resto del día se planifica y aprueba de manera familiar según esta conversación.

Tareas/Diligencias/Trámites. El trabajo grupal y las actividades que benefician al colectivo se priorizan y se realizan inmediatamente después de la reunión matinal diaria. Puede ser

realizar desinfecciones, orden y aseo de distintas áreas de la casa o comprando para necesidades vía internet.

Estudio. No sabemos cuánto durará esta pandemia. Se requerirá de educación en el hogar durante el receso de clases, por el tiempo que éste dure. Esto además, mantiene nuestro cerebro activo y alerta.
Actividad física. Reduce el estrés y mantiene la salud física.

Muchos entrenamientos se pueden hacer en casa sin la necesidad de ningún equipo especial.

Ponerse al día con familia y amigos. El término “distanciamiento social” es engañoso y a veces mal entendido. Aplanar la curva de contagion se trata de “distanciamiento físico”.

Cuanto mayor sea el impacto y la duración de esta pandemia, mayor será la necesidad de depender de nuestra familia y amigos. Debemos programar llamadas (o video llamadas) diarias o semanales, para contactarse y ponerse al día con nuestros

seres queridos.

Tiempo libre. No solo para los introvertidos… Todos necesitamos algo de tiempo para relajarnos y recargarnos. Tómese el tiempo para leer, ver una serie o escribir sobre esta experiencia sin precedentes (al menos para nuestra generación).
Merienda (Once o cena) 18:30 en

adelante.

El desayuno es una actividad individual.

El almuerzo debe ser idealmente en familia,

dependiendo de las actividades y tareas

asignadas.

La cena mandatoriamente será familiar. Esta

actividad permite que la familia se reúna al final del día para reconectarse, contar historias y planificar la actividad nocturna. También permite tener un enfoque centralizado para racionar los suministros

de alimentos.

Actividad familiar (también conocida como “diversión forzada”) Debe existir un equilibrio entre el tiempo individual “en mi teléfono” y las actividades a nivel humano para reforzar los lazos de conexión. Podría ser un juego de mesa o una película en familia.
Tomar y registrar la temperatura Hacer esto en varios momentos del día, aumenta la precisión de la “línea de base” y permite una respuesta más rápida en caso de que alguien cambie la temperatura.
Acostarse Decisión individual por cada integrante de la

familia, con el fin de proporcionar suficiente sueño, en base al horario de despertar (08:30).

[Crédito de la foto: Cámara de combate de las fuerzas armadas canadienses.]

Después de haber servido durante más de 20 años en el ejército y desplegado en zonas de desastres naturales, espero que esta pandemia saque lo mejor de muchos de nosotros (y lo peor solo de algunos de nosotros). Este no es el momento de pensar en esta situación a través de la visión de nuestros derechos individuales, sino más bien, como ciudadanos de un completo social, por lo tanto, en función de nuestras responsabilidades para el bien común.

Nuestra misión es aplanar la curva. Por favor haz tu parte.

 

About the Author

In 2016, then Colonel Mark Gasparotto deployed to Haiti with two roles as the Chief of Staff for the United Nations Military Component and as the Canadian Military Contingent Commander. By the end of his one-year tour of duty he was also the Deputy Force Commander. Mark received his second Meritorious Service Medal and the Brazilian Army Medal for his senior leadership roles.

Retiring from the Canadian Armed Forces in 2017 at the rank of Colonel, Mark is now the President of the Gasparotto Group, a leadership development firm that helps organizations create cultures that develop highly effective leaders and build strong, resilient teams.

 

This blog was translated from English by Major Fernando Palavecino of The Chilean Army. 

 

The Gasparotto Group helps organizations create cultures that develop highly effective leaders and build strong, resilient teams. 

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